Quienes Somos
Emprendedor Social nace a partir de una necesidad y un sentido de responsabilidad. Una necesidad interior de hacer “algo” junto a quienes necesitan una oportunidad y la responsabilidad que siento por haber nacido en un hogar donde nunca me falto nada, donde si bien trabajé desde chico por motus propio, puede acceder a educación de calidad tanto dentro como fuera de mi hogar. El trabajo, el esfuerzo y el no bajar los brazos ante nada son ejemplos que me fueron inculcados desde pequeño, tanto por mis abuelos como por mis padres. Vivimos en una realidad donde desgraciadamente estos ejemplos no son comunes, donde cada vez existen menos valores y donde crece día a día la brecha que separa ricos y pobres.
Esa oportunidad que muchos necesitan no va a llegar por medio de los gobiernos y sus infinitas estructuras burocráticas y su necesidad de clientelismo político para perpetuarse en el poder. Tampoco llegara por medio de donaciones. Estamos de acuerdo en que todo ayuda pero es insuficiente para los 1400 millones de pobres que existen en el mundo. Necesitamos crear la capacidad de dar oportunidades, la oportunidad de sentirse digno trabajando, de ganarse el pan de cada día, de ver que el esfuerzo lleva a buen puerto y de poder dar ese ejemplo a sus hijos para asegurarles un futuro mejor.
Saliendo de la universidad muchas veces me pregunté para qué sirve todo lo que estudiamos si no es útil para las personas que están pasándola verdaderamente mal a metros nuestro. Luego de leer al Dr. Muhammad Yunus tuve la grata sorpresa de que alguien, a miles de kilómetros de distancia y hace muchos años sintió exactamente lo mismo y demostró que es posible lograr un cambio. Emprendedor Social nace intentando cambiar esta realidad. Seguramente no logremos cambiar el mundo por completo, pero será un aporte, tan pequeño o tan grande como nuestras capacidades y voluntades lo permitan.
Sabemos que un emprendedor es aquella persona que identifica una oportunidad y organiza los recursos necesarios para ponerla en marcha, buscando un beneficio económico. Ahora bien, si es posible obtener beneficios económicos y a la vez potenciar el bienestar humano que trasciende lo económico ¿Por qué no hacerlo?
Tenemos por delante un gran desafío, pero también contamos con la voluntad y los recursos para poder lograr lo que nos propongamos. ¿Comenzamos?
Gabriel Marcolongo .







